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Las diferencias entre la pelvis femenina y la masculina que se usan para estimar el sexo

Las diferencias entre la pelvis femenina y la masculina que se usan para estimar el sexo

La pelvis femenina es más ancha y baja que la masculina, con un ángulo subpúbico en forma de U, mientras que la masculina es más alta y estrecha y tiene el ángulo en forma de V.

Esa diferencia nace de la función: la pelvis de la mujer está adaptada a llevar y dar a luz a bebés de cerebro grande, y la del hombre, a un esqueleto de mayor tamaño y más musculoso. En esta guía tienes los rasgos que usa la antropología forense, cuáles son más fiables y por qué ninguno basta por sí solo.

Diferencia entre pelvis masculina y femenina en seis rasgos

El capítulo «Determinación del sexo» del material de Antropología Forense de la Universidad del País Vasco llama a la pelvis el «patrón oro» para estimar el sexo, porque es la zona del esqueleto con mayor dimorfismo sexual. Su tabla reúne catorce rasgos; estos seis resumen lo esencial:

RasgoPelvis femeninaPelvis masculina
Entrada pélvicaMás elíptica y más espaciosaEn forma de corazón
Ángulo subpúbicoEn forma de U ancha invertidaEn forma de V invertida
Escotadura ciática mayorAmplia y poco profundaProfunda, con un ángulo más agudo
Foramen obturadorPequeño, más triangularGrande, más oval
SacroCorto y ancho, menos curvado en su parte superiorAlto y estrecho
Arco ventral del pubisPresenteAusente

Todos los rasgos apuntan en la misma dirección. Alargar el cuerpo del pubis y sus ramas hacia los lados es una forma muy eficaz de ensanchar la cavidad pélvica femenina, y ese estiramiento es el que convierte la V del ángulo subpúbico en una U.

Huesos de la pelvis femenina y masculina

Los huesos son los mismos en los dos sexos; lo que cambia es su forma. La pelvis la forman los dos huesos coxales, también llamados huesos innominados, junto con el sacro y el cóccix por detrás. Cada coxal resulta de la fusión de tres huesos: el ilion, que es la parte superior en forma de abanico, el isquion, la parte inferior y posterior sobre la que te sientas, y el pubis, delante. Los tres se unen en el acetábulo, la cavidad profunda donde encaja la cabeza del fémur. Tienes cada parte señalada en la ficha del hueso coxal de nuestro atlas, en inglés por ahora.

Los rasgos que distinguen el sexo se reparten por esas piezas. El pubis reúne los de mayor valor diagnóstico, el ilion conserva la zona que se articula con el sacro, y la escotadura ciática mayor, separada de la menor por la espina isquiática, es otro punto clave. Por eso conviene revisar la pelvis por zonas, en el orden de la sección siguiente.

Comparación de la pelvis masculina y femenina por zonas

Pubis

Es la zona con más rasgos. La sínfisis púbica es más estrecha y rectangular en la mujer, y más ancha y triangular en el hombre. La rama isquiopúbica suele estar evertida y con cresta en la mujer, mientras que en el hombre es más ancha y menos evertida. Además, en la cara dorsal del pubis femenino puede aparecer una fosa que en el masculino no existe.

Ilion

El ilion masculino es alto y más vertical; el femenino es más bajo y se abre más en su parte superior. Junto a la superficie que se articula con el sacro, la pelvis femenina suele tener un surco preauricular bien desarrollado y una superficie auricular elevada, de forma parcial o completa. En la masculina, el surco falta o es pequeño, y la superficie auricular no se eleva sobre el hueso que la rodea.

Sacro y pelvis menor

El sacro masculino es alto y estrecho, y el femenino es corto y ancho, menos curvado en su parte superior. La pelvis menor femenina es poco profunda y más espaciosa, y las espinas isquiáticas invaden menos su cavidad. Antes de juzgar el sacro, oriéntalo con la ficha del sacro de nuestro atlas.

Los tres rasgos de Phenice en el pubis

En un trabajo clásico de 1969, Phenice propuso tres rasgos del pubis para estimar el sexo:

  1. El arco ventral, presente en las mujeres y ausente en los varones.
  2. El ángulo subpúbico, en forma de U en las mujeres y de V en los varones.
  3. La cara medial de la rama isquiopúbica, estrecha y con cresta en las mujeres, plana en los varones.

Con los tres juntos clasificó correctamente el 96 % de los casos. Revisiones posteriores sugirieron que la experiencia del propio autor pudo inflar ese resultado, y por eso se propusieron los demás rasgos de la tabla.

También hay excepciones. Entre los moldes de prácticas que describe el documento de la UPV/EHU figuran una mujer sin arco ventral y un varón con él, dos casos que califica de poco frecuentes, en torno al 4 % cada uno. Por eso, aunque el arco ventral sea un rasgo de peso, no conviene que decida solo.

Diferencia entre pelvis ósea masculina y femenina según su fiabilidad

No todos los rasgos valen lo mismo. El documento de la UPV/EHU los compara por dos criterios: cuánto ayudan a distinguir el sexo y cuánto resisten los daños que sufre el hueso después de la muerte.

RasgoLo que aportaSu límite
Rasgos del pubisGran valor diagnósticoEl pubis no es resistente y puede llegar muy dañado
Escotadura ciática mayorBuen valor diagnóstico y buena resistencia a los dañosExisten formas intermedias entre la masculina y la femenina
Zona sacroilíaca del ilionBuen valor diagnóstico y buena resistencia a los dañosEl surco preauricular de la mujer está bien desarrollado por lo general, no siempre
Medidas de la pelvisSe prestan mejor al análisis estadísticoSus puntos de referencia son difíciles de definir y el error entre observadores es mayor

La consecuencia práctica es sencilla. Si el pubis está roto o incompleto, la escotadura ciática y la zona sacroilíaca siguen aportando información con buen valor diagnóstico, así que no des la pelvis por perdida.

Por qué un solo rasgo no basta

Cada rasgo varía de una persona a otra, y los dos sexos se solapan. El capítulo sobre distocias del libro «Obstetricia integral siglo XXI», de la Universidad Nacional de Colombia, recoge la clasificación anatómica clásica, que describe cuatro tipos de pelvis en la mujer: la ginecoide, con el estrecho superior redondeado y un arco subpúbico de más de 85°, en el 50 % de las mujeres; la androide, con el estrecho superior angosto y puntiagudo por delante y un arco subpúbico de menos de 85°, en el 26 %; la antropoide, ovoide y más larga de delante atrás que de lado a lado, en el 18 %, y la platipeloide o plana, en el 5 %.

Es decir, una de cada cuatro mujeres tiene una pelvis androide, con una entrada estrecha por delante y un arco subpúbico cerrado, rasgos que recuerdan a la columna masculina de la primera tabla. Por eso ni la forma de la entrada ni el ángulo subpúbico demuestran por sí solos que una pelvis sea de un hombre.

Hay dos límites más. El sexo debe estimarse con referencias de la misma población, porque hay poblaciones más gráciles o más robustas y el grado de dimorfismo sexual cambia entre ellas. Y en los esqueletos de niños la estimación es muy problemática, porque la diferenciación sexual del esqueleto no se desarrolla hasta la pubertad.

Cómo estimar el sexo de una pelvis en prácticas

En un examen práctico rara vez tendrás un caso de manual, así que sigue siempre el mismo orden:

  1. Orienta cada hueso coxal: el acetábulo mira hacia fuera y el pubis queda delante.
  2. Empieza por el pubis: arco ventral, ángulo subpúbico y cara medial de la rama isquiopúbica.
  3. Sigue con la escotadura ciática mayor, que resiste mejor cuando el pubis está dañado.
  4. Revisa la zona que se articula con el sacro, con el surco preauricular y la superficie auricular.
  5. Si la pelvis está montada, termina con la entrada pélvica y el sacro.

Anota cada rasgo como femenino, masculino o dudoso y decide por mayoría. Si solo tienes un hueso coxal, todavía puedes usar la escotadura ciática y, si está entero, el pubis, aunque el resultado será menos seguro. Y si la respuesta honesta es que los rasgos se inclinan hacia un lado sin certeza, escríbelo así.

Antes del examen

Repasa la primera tabla hasta poder escribirla de memoria y practica el orden con huesos reales o con fotos. Cuando estudies con fotos, Osteo+ te dice qué hueso tienes delante, y así compruebas que estás leyendo el rasgo correcto. La app está en nuestra página de inicio. Antes de entrar al examen, repasa también la tabla de fiabilidad: es la que te dice qué hacer cuando falta el pubis.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la principal diferencia entre la pelvis masculina y la femenina?

La pelvis femenina es más ancha y baja, con un ángulo subpúbico en forma de U y una entrada más elíptica. La masculina es más alta y estrecha, con el ángulo en V y la entrada en forma de corazón.

¿Cómo es el ángulo subpúbico en el hombre y en la mujer?

En la mujer tiene forma de U ancha invertida, y en el hombre, de V invertida. En la pelvis ginecoide, el tipo femenino más frecuente, el arco subpúbico mide más de 85 grados.

¿Qué rasgo de la pelvis es más fiable para estimar el sexo?

Los rasgos del pubis tienen un gran valor diagnóstico, pero el pubis se daña con facilidad. La escotadura ciática mayor y la zona sacroilíaca del ilion resisten mejor y también tienen buen valor.

¿Se puede saber el sexo con un solo hueso coxal?

A menudo sí, sobre todo por la escotadura ciática mayor y, si está entero, por el pubis. El resultado es menos seguro que con la pelvis completa.

¿Se puede estimar el sexo en la pelvis de un niño?

Es muy problemático, porque la diferenciación sexual del esqueleto no se desarrolla hasta la pubertad. Tenlo en cuenta si en prácticas te dan una pelvis infantil.

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